An lisis de la gesti n de la pr ctica de valores para contrarrestar los antivalores en docentes y educandos: ensayo sobre bachillerato de la Unidad Educativa Joaqu n Arias .

 

(en) Analysis of the management of the practice of values to counteract anti-values in teachers and students: essay on high school at the Unidad Educativa Joaqu n Arias .

 

(port) An lise da gest o da pr tica de valores para neutralizar os antivalores em professores e alunos: ensaio sobre o ensino m dio da Unidad Educativa Joaqu n Arias .

 

 

 

Alba Leonor Medina-Perrazo
Unidad Educativa Joaqu n Arias Ministerio de Educaci n
albaleonormedinaperrazo@yahoo.com

*    https://orcid.org/0009-0008-8988-686X

 

Lida Lucia Leiva-Sanchez
Unidad Educativa Joaqu n Arias Ministerio de Educaci n
lidlucia_24@yahoo.es

*    https://orcid.org/0009-0008-2442-965X

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Medina-Perrazo, A. L., & Leiva-Sanchez, L. L. (2023). An lisis de la gesti n de la pr ctica de valores para contrarrestar los antivalores en docentes y educandos: ensayo sobre bachillerato de la Unidad Educativa Joaqu n Arias . YUYAY: Estrategias, Metodolog as & Did cticas Educativas2(1), 216 232. https://doi.org/10.59343/yuyay.v2i1.42

Enviado: 10-08-2023 / Revisado: 02-10-2023 / Publicado: 27-10-2023

Un dibujo en blanco y negro

Descripci n generada autom ticamente con confianza baja

 

 

 

 

C.net Magister

 


 

Resumen

 


Este art culo investiga c mo los valores morales y ticos pueden neutralizar los antivalores en la comunidad educativa de la Unidad Educativa Joaqu n Arias en Pelileo, Tungurahua. Utilizando Google Forms, se aplic una encuesta de preguntas cerradas a 302 participantes, incluidos profesores y estudiantes de bachillerato general unificado de diversas reas y niveles.

La encuesta se centr en explorar la comprensi n de los valores, su aplicaci n en la vida cotidiana, y c mo estos son promovidos y reforzados entre estudiantes y docentes. Los hallazgos sugieren una correlaci n entre el entendimiento de lo que es ticamente correcto y los factores que influyen en las decisiones y comportamientos tanto en el aula como en el entorno social m s amplio.

Esta investigaci n arroja luz sobre la din mica de los valores y antivalores, destacando la importancia de fomentar pr cticas ticas en el mbito educativo.


 

Palabras claves: Valores morales y ticos, responsabilidad social, competencia, actitudes y aptitudes.


 

Abstract (en)

 


This article explores how moral and ethical values can counteract antivalues within the educational community of the Unidad Educativa Joaqu n Arias in Pelileo, Tungurahua. Using Google Forms, a survey consisting of closed questions was administered to 302 participants, including teachers and unified general baccalaureate students from various areas and levels.

The survey aimed to investigate the understanding of values, their application in daily life, and how these are promoted and reinforced among students and teachers. The findings indicate a connection between the perception of what is ethically right and the factors that influence decisions and behaviors both in the classroom and in the broader social environment.

This research sheds light on the dynamics of values and antivalues, underscoring the importance of encouraging ethical practices in educational settings.


 

Keywords: Moral and ethical values, social responsibility, competence, attitudes and skills.

 


 

Summary


Este artigo investiga como os valores morais e ticos podem neutralizar os antivalores na comunidade educativa da Unidade Educacional Joaqu n Arias em Pelileo, Tungurahua. Utilizando o Google Forms, foi aplicada uma pesquisa com perguntas fechadas a 302 participantes, incluindo professores e alunos do bacharelado geral unificado de diversas reas e n veis.

A pesquisa buscou explorar o entendimento sobre valores, sua aplica o na vida cotidiana e como estes s o promovidos e refor ados entre estudantes e docentes. Os resultados indicam uma correla o entre a percep o do que eticamente correto e os fatores que influenciam nas decis es e comportamentos tanto na sala de aula quanto no ambiente social mais amplo.

Esta pesquisa lan a luz sobre a din mica dos valores e antivalores, destacando a import ncia de incentivar pr ticas ticas no contexto educacional.


 

Palavras-chave: Valores morais e ticos, responsabilidade social, compet ncia, atitudes e habilidades.

 


 

Introducci n

La definici n de valores ticos abarca tambi n los valores morales, los cuales permiten distinguir entre lo bueno y lo malo, lo justo e injusto, en un contexto o acontecimiento espec fico. Veras et al. (2010) se alan que, desde tiempos antiguos, la moral ha sido uno de los aspectos m s relevantes para la humanidad, ya que las actitudes y aptitudes humanas son una manifestaci n de la responsabilidad social, primero dentro del hogar y luego en las instituciones educativas. Sin embargo, este comportamiento ha evolucionado a lo largo de los a os; por ejemplo, en la Edad Media, las normas y reglas comportamentales eran severas y r gidas, determinadas por las costumbres y la religi n de cada comunidad y familia.

Sandoval (2007) a ade que, en la Edad Moderna, los valores han experimentado cambios debido a diversos factores, como el desarrollo tecnol gico y la mayor preparaci n de los adolescentes para enfrentarse a estos avances. Esto ha generado tanto privilegios como decadencias, afectando significativamente a los j venes que aplican los valores de manera incongruente, ya sea por desconocimiento o por causar alg n tipo de malestar en la sociedad.

L pez (2004) indica que la transnacionalizaci n de la cultura ha llevado a la humanidad a una crisis de valores m s impulsiva, y la universalizaci n cultural obstaculiza el progreso sociohist rico de las poblaciones. Por esta raz n, la educaci n en valores es un problema que concierne a todos, incluidos pol ticos, especialistas y educadores de diferentes pa ses, independientemente del sistema social, ya que est vinculada a la existencia humana, el perfeccionamiento de la personalidad y la condici n social.

Para enfrentar estos desaf os en el siglo XXI, se requieren personas educadas en valores para transformar todo lo que se oponga a la supervivencia de la humanidad. Estos datos se evidencian en diferentes campos comunicacionales, transversalizando resultados necesarios para fomentar acciones orientadas a la ense anza de comportamientos actitudinales y conductuales para una buena convivencia social comunitaria ante el desarrollo social cambiante. As , se logra que la pr ctica de valores sea considerada fundamental en los centros educativos del pa s.

Noboa (2018) revela que la reflexi n moral es un acto espiritual que permite al individuo definir su postura respecto a lo correcto e incorrecto, por lo que es esencial fortalecer la capacidad de vivir seg n los valores para asegurar la autoconfianza, mejorar la autoestima y la confianza entre estudiantes y educadores de la comunidad educativa. Para ello, es primordial socializar y compartir conocimientos con los docentes, quienes son los principales transmisores del aprendizaje hacia los estudiantes y as reducir los antivalores en el entorno social y salvar vidas.

Por lo tanto, la valoraci n de la pr ctica de valores en el individuo var a y est determinada por sus creencias y la cultura de su comunidad, afectando directamente su comportamiento y responsabilidad social. Estrella (2005) menciona que los valores morales y ticos han sufrido cambios enfocados en el deterioro de la cultura, la identidad humana, la autoestima y la tecnolog a, llevando al ser humano hacia comportamientos de antivalores que corrompen la paz social.

Luz (2019) esboza que existe una gama de valores morales, as como valores inmorales o antivalores. La deshonestidad, la injusticia, la intransigencia, la intolerancia, la traici n, el ego smo, la irresponsabilidad y la indiferencia son ejemplos de antivalores que gobiernan el comportamiento de las personas inmorales. Un individuo inmoral es aquel que se posiciona ante la tabla de valores con una actitud negativa, rechaz ndolos o viol ndolos. El camino de los antivalores es err neo porque no solo deshumaniza y degrada, sino que conduce al desprecio, la desconfianza y el rechazo por parte de los dem s.

Seg n Fern ndez (2010), desde la aparici n del ser humano, este se ha socializado en varios contextos, siendo la familia el principal agente de socializaci n y punto de partida para la reconstrucci n de valores. Los valores no se asimilan solo a trav s de conocimientos te ricos, sino que se profundizan mediante la interacci n diaria y las experiencias vividas, tanto en el mbito familiar como social, formando un sistema de valores que define al individuo.

Culebro (2016) sostiene que la educaci n juega un papel crucial, ya que los establecimientos educativos deben utilizar los recursos humanos necesarios para construir una sociedad basada en valores s lidos. Los estudiantes absorben y relacionan valores de lo que perciben en su entorno familiar y social. Por lo tanto, los conflictos en clase y la falta de respeto son provocados por antivalores observados dentro y fuera del aula. Ante esto, diversos autores sugieren que la educaci n en valores es til y necesaria, y que los docentes deben incorporarlos en las reas de estudio mediante metodolog as y t cnicas de aprendizaje activo. De esta manera, los estudiantes pueden asimilar conocimientos de manera integral, ya que el mejor ambiente educativo es el hogar, donde se perciben valores ejemplares y tradicionales. Por consiguiente, la educaci n en valores debe estar incluida en el Curr culo Educativo de Educaci n de Ecuador para erradicar los antivalores de manera transparente y equitativa.

Los valores morales y ticos se expresar n a lo largo de todo el proceso investigativo, y valores como el respeto, la responsabilidad, la puntualidad y la tolerancia ser n enfatizados en las aulas por los docentes, quienes facilitan una convivencia arm nica en la sociedad. Por lo tanto, es necesario que la educaci n en la pr ctica de valores en los establecimientos educativos promueva actitudes y procedimientos que contribuyan a la prevenci n y eliminaci n de antivalores.

El prop sito de este art culo es analizar la pr ctica de valores morales y ticos en docentes y estudiantes de bachillerato de la Unidad Educativa Joaqu n Arias de la Provincia de Tungurahua durante el a o lectivo 2020-2021, para debilitar los antivalores y ser un pilar de lucha, fortaleza y ense anza frente a esta problem tica.

Aproximaciones te ricas

La pr ctica de valores morales y ticos en docentes y educandos es fundamental en el contexto del siglo XXI, marcado por la globalizaci n y sus consiguientes cambios en los patrones valorativos. Estos cambios se reflejan en una crisis de valores culturales y la p rdida de virtudes tradicionales, desencadenando retos sociales como la migraci n, la desigualdad econ mica, la disfunci n familiar y la inequidad social. Frente a esto, la promoci n de valores morales y ticos y la defensa de los derechos humanos se vuelven cruciales.

Reza et al., (2018) subrayan la importancia de los modales como h bitos y principios comportamentales fundamentales instaurados desde el hogar, cruciales para la convivencia arm nica. La educaci n en valores se presenta como esencial para desarrollar individuos con conductas apropiadas que puedan tomar decisiones id neas para contrarrestar la violencia y la discriminaci n. Como apuntan Rodino & Brenes (2003), la existencia humana es inseparable de los valores ticos, responsabilizando a cada persona de ejercitarlos y vivenciarlos.

Mor n (2014) describe los valores como reglas que orientan la conducta humana, esenciales para el bienestar y la integridad personal y social. Gervilla (2015) a ade que los valores fundamentan la formulaci n de normas y actitudes que influyen en las decisiones y comportamientos, siendo cruciales para determinar acciones deseables.

Mej a (2016) considera los valores como pilares en la formaci n de la persona, definiendo cualidades y comportamientos para la vida cotidiana. Bravo (2001) distingue entre valores objetivos, universales y permanentes, y valores subjetivos, que dependen de la percepci n individual y son susceptibles al cambio. La identificaci n con valores se enfrenta al desaf o de su p rdida en la sociedad actual, seg n Calzadilla (2010), quien enfatiza el rol del docente en educar en valores a trav s de un enfoque transversal y cooperativo. Aranda (2018) expone la diversidad de valores, desde personales hasta espirituales, destacando su importancia en todos los mbitos de la vida.

Valbuena et al., (2006) y Parra (2003) resaltan que el sistema de valores gu a la integraci n del individuo en la sociedad y su comportamiento, subrayando la base te rica de la educaci n en valores desde m ltiples disciplinas. El Ministerio de Educaci n del Ecuador (2019) y Us Soc (2009) se alan la necesidad de implementar una educaci n en valores efectiva y sistem tica en las aulas, para formar individuos ticamente responsables. V lchez (2012), Sandoval (2014) y Palacios (2017) discuten el papel de la tica y la moral en la sociedad y la educaci n, enfatizando su importancia en la formaci n profesional y personal. M ndez, Torres & Camat n (2018) concluyen que la tica es fundamental para la dignidad humana y la convivencia social, promoviendo el di logo y el respeto mutuo.

S nchez (2006) destaca la importancia de los valores tico-morales desde una perspectiva psicol gica, se alando su rol en la autorregulaci n de la conducta humana y su contribuci n a la adaptaci n social y personal a trav s de la toma de decisiones, voluntad, estilo de vida, actitud, aptitud y car cter, entre otros. Estos valores orientan al individuo en la satisfacci n de sus necesidades emocionales, f sicas y psicol gicas, facilitando el proceso de elegir entre diversas alternativas para resolver conflictos y alcanzar metas. La voluntad, vinculada al autocontrol y la fortaleza espiritual, es fundamental para el compromiso con los valores morales y ticos, permitiendo distinguir el bien del mal y superar obst culos.

Los valores morales y ticos, como se desprende de las contribuciones de autores previos, son entendidos como acciones y perspectivas que el ser humano experimenta en relaci n con su entorno. En el mbito educativo, los docentes juegan un papel crucial como promotores de estos valores, guiando el aprendizaje de manera transversal y equitativa, y fomentando la igualdad y el respeto por los derechos humanos de forma justa, transparente y cooperativa.

Salinas (2010) enfatiza el papel esencial de padres y profesores en la promoci n de valores, destacando la importancia del apoyo, la coexistencia y el comportamiento para lograr una actitud positiva hacia la vida en ni os y j venes, contribuyendo as al desarrollo de su personalidad y a la educaci n en valores. Paoli (2010) resalta que las actividades familiares son un componente vital que contribuye al desarrollo de costumbres, reflexiones y objetivos, facilitando una integraci n sistem tica en la comunidad educativa y fortaleciendo las relaciones familia-escuela.

Pulla (2017) se ala que la pr ctica de valores implica un conjunto de conocimientos y h bitos transmitidos de generaci n en generaci n, donde los ni os aprenden de los adultos, quienes, a su vez, aprenden de los mayores, creando una cadena de tica y progreso para una vida digna, donde la pr ctica efectiva de valores es clave para una buena reputaci n personal y la promoci n de valores a trav s del ejemplo.

Paredes & Ochoa (2011) argumentan que la educaci n es fundamental para neutralizar los antivalores en docentes y estudiantes, ofreciendo las herramientas necesarias para introducir a las personas en distintas formas de vida y prepararlas para el futuro. La educaci n busca guiar a las nuevas generaciones hacia un desarrollo integral, resaltando la necesidad de una gu a adulta efectiva para las j venes generaciones. La pr ctica de valores morales y ticos ha sido fundamental en el desarrollo humano a lo largo del tiempo, ejerciendo un impacto significativo en el comportamiento y la actitud integral del ser. Mart nez et al. (2013) destacan que los valores funcionan como gu as en la vida de las personas, facilitando la toma de decisiones, la valoraci n de acciones y la identificaci n de conductas tanto positivas como negativas.

La importancia de la tica y la moral se refleja en el desarrollo comportamental y actitudinal de los individuos, siendo clave en la educaci n transversal dentro de los salones de clases. Este enfoque requiere trabajar con las destrezas procedimentales del curr culo nacional de Ecuador, promoviendo la pr ctica de valores como una herramienta estrat gica y activa para el desarrollo integral de los estudiantes. Escalona (2011) resalta la responsabilidad moral de todos los actores involucrados en la educaci n docentes, autoridades, padres de familia y estudiantes subrayando el modelo formativo basado en valores. Esta formaci n no solo compete a la familia sino tambi n a la escuela, los medios de comunicaci n y el espacio p blico, enfatizando la necesidad de reincorporar valores como el respeto, la armon a, la voluntad, la igualdad y el uso adecuado de la libertad.

Fierro (2003) se ala que los docentes transmiten valores a trav s de su actuaci n diaria y las metodolog as utilizadas en el aula, considerando los valores como fundamentos espirituales o personales que orientan el comportamiento y ofrecen criterios para resolver conflictos morales. El desarrollo de la integridad del individuo se ve influenciado tanto por el contexto sociocultural como por las capacidades cognitivas y morales internas del individuo.

Rojas (2011) indica que los docentes, mediante la instrucci n y sus experiencias, se convierten en modelos a seguir no solo para sus estudiantes sino tambi n para la comunidad educativa y la sociedad en general. La conducta diaria del educador revela su integridad y moralidad, resaltando la importancia de una pr ctica educativa coherente con los valores promovidos.

Ruiz (2007) aborda la formaci n integral como un aspecto clave de la educaci n, orientada a desarrollar una personalidad comprometida, cr tica, creativa y responsable, capaz de interactuar eficazmente con el entorno y contribuir a la construcci n de una identidad cultural s lida. Esta formaci n abarca m ltiples dimensiones del desarrollo humano, incluyendo la inteligencia emocional, intelectual, social, material y tico-valoral, promoviendo un enfoque hol stico en el proceso educativo.

La reflexi n sobre los antivalores y su impacto en la sociedad subraya la importancia de cultivar valores ticos y morales en todos los niveles educativos. Sosa (2017) advierte que los antivalores, tales como el insulto, hurto o falsedad, pueden devastar el sentido de vida de las personas, borrando la satisfacci n y el bienestar que acciones positivas como la caridad o la justicia pueden aportar. La atenci n a las consecuencias de nuestros actos se vuelve crucial, ya que las acciones y comportamientos positivos enriquecen tanto la vida propia como la de los dem s, mientras que las negativas acarrean sufrimiento e impaciencia.

Torres (2020) categoriza los antivalores en autodestructivos, individualistas, anti-igualdad y destructivos, cada uno con su propia manera de da ar al individuo y a la sociedad. Estos antivalores, al estar en contraposici n directa con los valores morales, impiden el desarrollo de una convivencia arm nica y justa. D az (2014) enfatiza la necesidad de no solo ense ar valores y antivalores, sino tambi n de hacer comprender su importancia para el bienestar social.

Este enfoque es vital para superar las problem ticas en el desarrollo profesional y personal en una sociedad cada vez m s influenciada por la ciencia y la tecnolog a, que ha visto c mo los valores tradicionales se transforman o se pierden. lvarez (2002) destaca la libertad del individuo como base de su moralidad, aspirando a valores como la verdad, honestidad y paciencia. En contraste, los antivalores, como el hurto y la corrupci n, representan la negaci n de estos principios ticos.

La educaci n juega un papel crucial en este contexto. Como se ala Pernett (2016), los establecimientos educativos deben ir m s all de la mera transmisi n de conocimientos, trabajando transversalmente en la transmisi n de valores ticos y morales que complementen la formaci n integral de las personas. Wesley (2009) lamenta la p rdida de la filosof a moral tradicional en la profesi n docente, subrayando la importancia de que los educadores sean pioneros en la promoci n de valores morales y ticos, fundamentales para una educaci n integral que no se limite solo a la asimilaci n de conocimientos.

Finalmente, el Ministerio de Educaci n del Ecuador (2017) reconoce que las escuelas son espacios cr ticos para la interacci n social de ni os y adolescentes, donde pueden surgir actitudes y actos de violencia derivados de antivalores. Por tanto, se hace imprescindible fortalecer relaciones sanas y eliminar cualquier forma de intimidaci n, asegurando as el desarrollo de una convivencia arm nica. La lucha contra los antivalores y la promoci n de los valores ticos y morales deben ser una prioridad transversal en la educaci n, involucrando a todos los actores de la comunidad educativa.

Metodolog a

Este art culo se fundamenta en un enfoque cuantitativo, utilizando el an lisis estad stico de datos recolectados mediante encuestas aplicadas a docentes y estudiantes de Bachillerato General Unificado (BGU) de la Unidad Educativa "Joaqu n Arias" en Pelileo. La investigaci n combina m todos bibliogr ficos, para recabar teor as y conceptos previos, con t cnicas de campo, permitiendo una interacci n directa con la poblaci n de estudio para recoger informaci n relevante sobre la pr ctica de valores morales y ticos.

La metodolog a adoptada es de car cter descriptivo y no experimental, llev ndose a cabo en un solo momento durante octubre de 2020, lo cual clasifica el estudio como transaccional. Se seleccion una muestra de 27 docentes y 275 estudiantes, empleando un muestreo aleatorio simple por conveniencia, dada la accesibilidad y disposici n de los participantes.

Para evaluar la gesti n de valores morales y ticos, se dise un cuestionario con preguntas cerradas, estructurado en tres dimensiones: percepci n y conocimiento de valores, pr ctica de valores en la vida cotidiana, y difusi n y sensibilizaci n de los valores. Este instrumento se administr a trav s de Google Forms y los resultados fueron procesados con Microsoft Excel, asegurando un an lisis riguroso y sistem tico de la informaci n obtenida.La informaci n recabada de las encuestas realizadas a 27 docentes y 275 estudiantes de bachillerato general unificado de la Unidad Educativa "Joaqu n Arias" ha sido analizada para comprender la gesti n de la pr ctica de valores morales y ticos frente a los antivalores.

 

Resultados

Los resultados muestran un alto porcentaje de aceptaci n hacia la pr ctica de valores tanto dentro como fuera del aula, con un 97.5% de los estudiantes afirmando participar en estas pr cticas. Adem s, un 85.9% reconoce que sus compa eros respetan las ideas, expresiones culturales y rasgos f sicos de los dem s en la instituci n. Notablemente, un 99.3% de los encuestados indica que los docentes promueven y practican valores en clase. La responsabilidad se destaca como el valor m s frecuentemente practicado por los estudiantes, con un 70.7% de ellos incluyendo valores como el respeto, la honestidad y la puntualidad.

Por otro lado, los factores que disipan la noci n de valores morales y ticos incluyen la tecnolog a, identificada por un 35.9% de los estudiantes como un disipador de valores, y la irresponsabilidad, vista como el principal antivalor en su entorno por un 36.2% de los encuestados. Estos hallazgos proporcionan una visi n clara de la situaci n actual respecto a la pr ctica de valores morales y ticos en la Unidad Educativa "Joaqu n Arias", destacando la eficacia de las estrategias educativas implementadas y se alando reas de mejora, especialmente en la lucha contra los disipadores de valores.

Tabla 1
An lisis de la fiabilidad - estudiantes

tems

An lisis de fiabilidad por dimensi n

Indicadores

%

SI

Irresponsabilidad

Responsabilidad

Tecnolog a

5

Practica de valores dentro y fuera del aula

X

 

 

 

97,5%

7

Respeto a las ideas, expresiones culturales y rasgos f sicos a los compa eros/as.

 

X

 

 

 

85,9%

9

Los docentes imparten y practican valores en clases

X

 

 

 

99,3%

10

Los indicadores que han disipado la noci n de los valores morales y ticos.

 

 

 

 

X

35,9%

11

Valor practicado con mayor frecuencia en diario vivir.

 

 

X

 

70,7%

12

El antivalor que visualizan en el entorno.

 

X

 

 

36,2%

Total

3

1

1

1

425,5%

Fuente: Elaboraci n propia.

La Tabla 1 muestra los porcentajes de las dimensiones con alta y baja proporci n que vislumbran la fiabilidad de los resultados obtenidos, percibiendo que los estudiantes si conocen y practican los valores morales y ticos dentro y fuera de clases. Por tal raz n, los estudiantes diferencian la pr ctica del bien y del mal, los valores de los antivalores y cu les son los factores que influyen en la discrepancia de este ambiente social devastador.

En los datos representativos del docente cuya edad oscila entre los 31 y m s de los 40 a os, habiendo una poblaci n mayor del g nero femenino con un nivel de formaci n acad mica de tercer y cuarto nivel fluct an en un alto porcentaje las siguientes dimensiones: en la interrogante seis (6) manifiestan que en la instituci n educativa se desarrollan de manera progresiva algunas actividades para trabajar en la pr ctica de valores siendo la de mayor proporci n la opci n talleres educando en familia con un 74,1%; seguidamente tenemos la pregunta nueve (9) que caracteriza la diferencia entre moral y tica obteniendo un porcentaje global positivo del 100%. La propuesta once (11) puntualiza la misi n y visi n del establecimiento direccionados a una cultura de paz logrando un porcentaje del 88,9% de aceptaci n positiva por los docentes. Por ltimo, la pregunta trece (13) refiere al trabajo que desempe a cada profesor gener ndole satisfacci n y plenitud con un porcentaje del 63%.

En las preguntas de bajo porcentaje se percibe en el tems ocho (8) que los valores que practican los docentes en su diario vivir son la responsabilidad y el respeto con un 37% de aceptaci n; la interrogante doce (12) se describe si existen actitudes negativas por los compa eros/as de trabajo que afectan a la cultura de paz de la Unidad Educativa con un porcentaje del 44,4 % que algunas veces se produce estos desfases.

Tabla 2
An lisis de la fiabilidad docentes

tems

An lisis de fiabilidad por dimensi n

Indicadores

%

Educando en Familia

SI

Responsabilidad

Respeto

6

Actividades para trabajar en la pr ctica de valores.

X

 

 

 

74,1%

9

Diferencia entre moral y tica.

 

X

 

 

100%

11

La misi n y visi n del establecimiento direccionados a una cultura de paz.

 

 

X

 

 

 

88,9%

13

El trabajo que desempe a cada profesor gener ndole satisfacci n y plenitud.

 

 

X

 

 

 

63%

8

Los valores que practican los docentes en su diario vivir

 

 

X

X

37%

12

Existen actitudes negativas por los compa eros/as de trabajo que afectan a la cultura de paz.

 

X

 

 

 

44,4 %

Total

1

4

1

1

407.4%

Fuente: Elaboraci n propia.

La Tabla 2 muestra los porcentajes de las dimensiones con aceptaci n positiva que conjeturan la fiabilidad de los resultados obtenidos percibiendo que los docentes participan en diferentes actividades para contrarrestar la pr ctica de valores como son los talleres Educando en familia con el acompa amiento del DECE. Tambi n se aprecia que los profesores distinguen la tica de la moral, adem s conocen la misi n y visi n del establecimiento estipulado en el PEI que direccionan hacia una cultura de paz. Por ltimo, se percibe que los docentes en su labor diaria generan satisfacci n y plenitud en la labor pedag gica y emocional con sus educandos.

Sin embargo, el ndice de la pr ctica de valores en su diario vivir como es la responsabilidad y respeto se encuentra en un nivel inferior al establecido como par metro referente y coincide la proporci n por consiguiente, existen algunos maestros que proyectan acciones negativas que afectan la cultura de paz en la unidad educativa.

Conclusiones

Este estudio demuestra que la gesti n de la pr ctica de valores morales y ticos es crucial para contrarrestar los antivalores, especialmente frente a desaf os como el mal uso de la tecnolog a y la irresponsabilidad. Los hallazgos resaltan la importancia de los valores morales y ticos en la relaci n docente-estudiante y en la promoci n de una cultura de paz y convivencia arm nica dentro de la comunidad educativa de la Unidad Educativa "Joaqu n Arias".

Se sugiere que la comunidad educativa, apoyada por el Departamento de Consejer a Estudiantil (DECE), implemente actividades como charlas, talleres, lecturas motivadoras, videos interactivos, y campamentos familiares para fomentar un cambio positivo en comportamientos y actitudes. Estas acciones pretenden cultivar el respeto por los derechos y oportunidades humanas, reforzando la paz y la armon a.

La pr ctica de estos valores, fundamentales en el curr culo de 2014, promueve el trabajo en equipo, el respeto a los derechos individuales y gu a a los estudiantes hacia comportamientos positivos, contribuyendo al mejoramiento del desempe o acad mico y social.

Este estudio, basado en encuestas a 27 docentes y 275 estudiantes, revela la influencia de factores sociales en la disminuci n de valores entre j venes y profesionales, destacando la relevancia de identificar y abordar los elementos que socavan la pr ctica de valores en la sociedad. Una limitaci n del estudio fue el potencial sesgo debido a la aplicaci n virtual de las encuestas, condicionada por la situaci n sanitaria. Sin embargo, la selecci n y participaci n de la muestra fue efectiva, gracias a la colaboraci n de la comunidad educativa.

Este trabajo sienta las bases para futuros estudios en otras instituciones educativas, buscando ampliar y reforzar la pr ctica de valores morales y ticos en docentes y estudiantes, lo que a su vez fomentar una mejor convivencia y cultura de paz. Es vital explorar otras variables relacionadas con la pr ctica de valores y desarrollar estrategias activas que mejoren el comportamiento humano dentro del mbito educativo.

 

 

 

 

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